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CERTIFICACIONES PARA EXPORTAR: LO QUE TODO EXPORTADOR DEBE SABER

CERTIFICACIONES PARA EXPORTAR: LO QUE TODO EXPORTADOR DEBE SABER

09/01/2017

Hoy en día el comercio internacional está controlado por una doble certificación: la nacional y la internacional. Entre las certificaciones más importantes destacan los casos de las marcas CE de la Unión Europea, la aprobación de la FDA de EEUU y, en el caso de México, las normas oficiales mexicanas (NOM). Para cualquier empresa a nivel global el criterio de la calidad es el reconocimiento de la solidez, profesionalidad, excelencia y, desde luego, del cumplimiento de las normas de calidad superiores, siendo que uno de los estándares de calidad más significativos en el comercio internacional son las certificaciones ISO. El grupo responsable de establecer estándares es la Organización Internacional para Estandarización (ISO), creada en 1946. Su sede se encuentra en Ginebra (Suiza) y a ella pertenecen más de 160 países que acordaron un conjunto de normas en sistemas de calidad agrupadas en la familia de ISO 9000. A nivel internacional, la certificación ISO asegura que se cumple con las exigencias de los mercados globales.

En lo referente al ingreso al mercado europeo, depende del cumplimiento con su marca de origen mejor conocida como marca CE y su certificación, la cual es obligatoria para todos los que deseen exportar a este mercado, aunado a cumplir con algún o algunos estándares ISO que son ya un referente técnico internacional. El marcado CE es el proceso mediante el cual el fabricante y/o importador informa a los usuarios y autoridades de que los productos comercializados cumplen con la legislación obligatoria en materia de requisitos establecidos por las directivas, es decir que constituye la prueba de que el producto se le ha evaluado y cumple con los requisitos de seguridad, sanidad y protección al medio ambiente exigidos por la Unión Europea.   

Así mismo, la certificación ISO casi se ha convertido en requisito indispensable para realizar operaciones comerciales en cualquier parte del mundo. Las empresas que quieran obtener su certificación ISO pueden establecer sus propios requerimientos. Los estándares ISO no decretan cómo una empresa debe realizar sus operaciones en términos de calidad; por consiguiente, la compañía puede establecer sus propios estándares e instrumentar un sistema de administración que controle la aplicación de dichos estándares. Los requisitos de ISO sólo aplican al sistema de administración mas no determinan los niveles de calidad del funcionamiento de la empresa.  

Dicha certificación debe realizarse en territorio europeo a través de productos muestra con la contratación de agencias certificadoras que visiten la planta productiva, gastos que corren por cuenta del exportador o empresa interesada en obtenerla. Actualmente, la gran mayoría de las organizaciones europeas y muchas empresas de otras partes del mundo han logrado su certificación.

El ingreso al mercado estadounidense posee su propia certificación a nivel global y está coordinado por el departamento de salud de EEUU a través de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), certificación exigida para obtener el permiso de entrar a su mercado. Esta certificación es obligatoria al menos para las categorías de los siguientes productos: agrícola, alimentos, medicinas, dispositivos médicos, productos biológicos tales como vacunas, sangre y otros, comida animal y medicina veterinaria, cosméticos, productos que emiten radicación y productos combinados. La certificación es realizada por empresas privadas, previamente certificadas que se dedican a realizar pruebas incluso clínicas y revisiones de calidad. Cabe mencionar que la FDA es una agencia del gobierno de los Estados Unidos y su función principal es proteger la salud pública, asegurando la seguridad y eficacia de los medicamentos humanos. Otro aspecto importante de la FDA es supervisar y hacer cumplir la Ley de Control y Prevención Familiar del Tabaco. La FDA es responsable de los retiros de productos del mercado según la amenaza para la salud pública que pudieran presentar. La FDA no regula la publicidad, el alcohol, el agua y otros productos bajo la jurisdicción de otras áreas del gobierno.   

En el caso de México, la mayoría de las empresas no recurren a la certificación de sus procesos productivos con estándares de calidad por considerarlo un gasto innecesario, sin embargo, existen sectores que, por las exigencias globales, están al día como: las maquiladoras de exportación, las industrias automotriz, aeronáutica, alimentaria y farmacéutica, entre otras.  Así pues, una gran parte de las empresas mexicanas no han tomado la conciencia debida de los beneficios de este proceso porque la mayoría se dedica a abastecer el mercado interno y no les interesa incursionar en los mercados internacionales ni aprovechar la extensa red de acuerdos comerciales de México. Pese a lo anterior, la tendencia de certificación en normas de calidad va en aumento, ya que se trata de un requisito internacional para exportar o sumarse a la cadena de valor. De acuerdo con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), la norma de calidad con mayor número de certificaciones es la ISO 9000. Lamentablemente, en México no está arraigada la cultura de la calidad, el 99% de las empresas no están preocupadas por mejorar sus actividades.    

Bajo este contexto, se tiene referencia de que países como China e India, competidores de México en el contexto internacional, están tomando mayor conciencia sobre la importancia de la certificación de sus procesos productivos, mientras que en América Latina hay un gran rezago en este tema.

En México, existen organismos certificadores acreditados como la Asociación de Normalización y Certificación, el Instituto Mexicano de Normalización y Certificación y la Sociedad Mexicana de Normalización y Certificación que pueden orientar a las empresas para que obtengan su certificación y que, a la larga, esa inversión de las empresas deja ganancias. Pese a que las grandes empresas son las que más invierten en las certificaciones también se están emprendiendo acciones para sumar a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) y que empiecen con el proceso de certificación. Precisamente en las PYMES hay un potencial para convertirse en proveedores de las grandes empresas o sumarse a la cadena de valor  de exportación.

En este sentido, algunos beneficios para la PYMES son: generar cadena de valor en la organización, mejorar los procesos de operación de una compañía, reducir los costos de operación de una empresa, proteger el valor que la compañía ya posee y mejorar su competitividad en el mercado.       

En resumen, actualmente contar con estándares y normas de calidad es indispensable para interactuar en un mundo globalizado, dicho en otras palabras, la certificación es la llave para exportar o para sumarse como proveedor de grandes empresas, sin embargo, en la gran mayoría de los países de Latinoamérica existe un rezago en el tema de la certificaciones y aún se está lejos de alcanzar el nivel de certificaciones de la Unión Europea o de países altamente desarrollados, aunque en los últimos años ha aumentado el interés por obtener una certificación que les permita a las empresas una mayor participación en el mercado local e internacional.

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