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La importancia del envase y embalaje en la exportación de productos

La importancia del envase y embalaje en la exportación de productos

01/12/2018

Tradicionalmente era fácil adaptarse a la demanda de envases y embalajes para el mercado doméstico. Sin embargo, en México, surgió la necesidad de exportar productos para nivelar la balanza comercial, por tanto, la calidad de los envases debía incrementarse para ser más competitivos. Con la creciente apertura comercial, México necesita de nuevos, mejores y novedosos diseños en la presentación de los envases y embalajes de sus productos que, a su vez, garanticen su buen estado durante el proceso de comercialización y distribución física, ya
que la penetración y permanencia en dichos mercados depende de lo novedoso del diseño, de la calidad de la presentación y del tipo de materiales empleados en la fabricación del envase con sus respectivas especificaciones del orden sanitario en el caso de envases con productos comestibles o farmacéuticos. Es importante que los materiales y el diseño de los envases y embalajes sean acordes con el tipo de producto y con ciertas condiciones: temperatura, humedad, costos, regulaciones gubernamentales, fletes y normas de etiquetado, entre otras.
En el mismo caso se encuentra el embalaje para la exportación, ya que las formas de  almacenamiento, de transporte y el duro y prolongado manejo de productos requiere de un diseño del embalaje acorde con ese manejo para dar una mayor protección al producto: estructuración de los materiales y especificación de los materiales utilizados de mayor resistencia para que éste resulte económico y garantice la integridad física de los productos hasta llegar a su consumidor final.
Cabe decir que se debe entender por envase todo aquel recipiente que conserve, proteja y esté en contacto directo con el producto. El embalaje es aquel contenedor que reúne dos o más envases para comercializarlos, facilitando su manejo y la unitarización de la carga. El empaque, mejor designado como envase secundario, se refiere a elementos de presentación del producto con impresos gráficos que facilitan la exhibición en el anaquel de la información referente al producto, con los materiales de agrupamiento de varios envases y los materiales de amortiguamiento en el interior de los embalajes. Asimismo, los accesorios son aquellos elementos que sirven para protección, relleno o amortiguamiento.
Si se exporta a países en vías de desarrollo, el envase deberá soportar el estrés de la transportación. Si se exporta a países industrializados, los productos y sus envases deberán tener un excelente nivel de calidad. Sin embargo, el exportador debe considerar las ventajas y limitaciones de los nuevos métodos de transportación de mercancías como la posibilidad de consolidar mercancías con otros exportadores. Es preferible exportar los productos en sus
envases para consumo final y, con ello, provocar una mayor derrama económica en el país. Una alternativa competitiva es coordinarse con otros exportadores para el envío de mercancía, esto es común en países altamente exportadores donde los competidores se unen para intercambiar experiencia, costumbre difícil de implementar en países en vías de desarrollo.
Es sumamente importante que las empresas mexicanas exportadoras tomen conciencia de la necesidad de cambio y mejora en el envase y embalaje de bienes y mercancías para su distribución física a lo largo de la cadena logística para, con ello, alcanzar y mantener un buen nivel de competitividad fuera de las fronteras de México. Por su parte, las autoridades públicas deben regular, con mayor precisión, cuestiones tales como la composición de
los materiales y la calidad del embalaje, el tamaño y la construcción del envase, el diseño y el texto de la etiqueta así como la posibilidad de volver a utilizar el envase o bien someterlo en un ciclo biológico degradable.
Al respecto, se deben tomar en cuenta aspectos y consideraciones como la legislación existente y futura, la protección a la salud del consumidor, las medidas gubernamentales en contra de la contaminación y los estándares nacionales e internacionales. La falta de información puede tener consecuencias como daños en el envío de la mercancía, devolución del importador y mala imagen hacia el consumidor final. Es conveniente que el exportador conozca la información sobre las regulaciones y prácticas de los países a los que se exporta además de
las fuentes donde se puede obtener dicha información, sin embargo, se pueden presentar dificultades del idioma, alto costo de los materiales del envasado y dificultades técnicas para lograr las especificaciones requeridas en el mercado.
Por lo que se refiere a las leyes y regulaciones más importantes relacionadas con el envase y el embalaje se tienen que considerar las relacionadas con el tipo de material de envasado y sus reacciones con el producto; reglamentos y prácticas comerciales encaminadas a proteger al consumidor de engaños en el envasado y etiquetado; la protección del medio ambiente; la estandarización obligatoria y voluntaria, internacional y nacional de las medidas de los embalajes utilizados por transportistas, almacenistas y minoristas; las regulaciones relacionadas con los procesos de importación como la simbología para transporte, trámites aduanales, manejo adecuado de mercancías, etc. Como cada país y cada medio de transporte persiguen objetivos diferentes al publicar su propio cuerpo de normas, el exportador debe informarse y tomar las medidas correspondientes para el envío de sus mercancías.
Cabe señalar que existen restricciones no arancelarias para la exportación de la mayoría de los productos con el fin de verificar si se cumple o no con la calidad de fabricación así como con las especificaciones particulares de cada producto. No cumplir con estas normas puede ser motivo de detención de las autoridades aduaneras sin importar la opinión del importador y del exportador. Es indispensable para productos que se consumen en tiendas de autoservicio.
En lo referente al marcado del embalaje, se debe complementar con las indicaciones necesarias para quienes manejan la mercancía puedan conocer su lugar de destino: a) Marca indicadora del número de orden; b) marca del peso; c) marcas del puerto de carga; d) marcas del país de origen y e) marca indicadora del buque. Así mismo, es muy conveniente que las marcas estén en el idioma del país de destino, de tal forma que los estibadores sepan manejar las cargas. Es necesario planear el lugar de almacenamiento y contar con tarimas de carga en buen estado. Además, hay que estibar verticalmente cuidando de no exceder la altura de estiba máxima indicada en los embalajes. De lo anteriormente mencionado, se desprenden algunas recomendaciones generales para el uso de marcas: 1) Utilizar letras o caracteres legibles; 2) hacer las marcas con pinturas resistentes al calor y al agua; 3) las marcas en los embalajes deben ir en las cuatro caras sin que las tapen rejas y flejes; 4) eliminar las marcas más antiguas cuando se utilicen embalajes de segunda mano; 5) poner las marcas necesarias y 6) el emblema “Hecho en México” en el idioma del país de destino.
En resumen, el envase y el embalaje son una herramienta sustancial en la comercialización y distribución física de bienes y mercancías dentro de la cadena logística, por ello, es muy importante analizar las características de los materiales de envase y embalaje por sector/producto, así como, identificar los aspectos más importantes de la legislación y normatividad vigente para llevar con éxito la exportación a los mercados internacionales.

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